El Consejo Regulador de la Denominación de Origen Calificada Rioja ha dado un paso significativo al aprobar por unanimidad la supresión del requisito de un mínimo de 50 barricas para la producción de vinos con envejecimiento. Esta decisión, enmarcada en la "Agenda Somos Rioja", tiene como objetivo principal facilitar el acceso al sector a nuevos talentos y pequeñas empresas, garantizando al mismo tiempo la alta calidad que caracteriza a los vinos de Rioja. Esta iniciativa refleja un compromiso con la modernización y el apoyo a todos los actores involucrados en la viticultura de la región.
La modificación del Pliego de Condiciones y Estatutos del Consejo Regulador de la DOCa Rioja, llevada a cabo en una sesión plenaria, responde a una estrategia clara de adaptación a las dinámicas actuales del mercado. Previamente, para que una bodega fuera considerada "criadora" y pudiera etiquetar sus vinos como Crianza, Reserva o Gran Reserva, debía mantener un stock de al menos 225 hectolitros en proceso de envejecimiento, con un mínimo de 50 barricas. Esta barrera de entrada ha sido eliminada, abriendo las puertas a una mayor diversidad de productores.
Esta decisión es el resultado de un proceso de escucha activa y diálogo constante con el sector, una filosofía impulsada por la presidencia del organismo. Se busca identificar y remover obstáculos que puedan limitar la eficiencia y competitividad de los operadores, permitiendo a la Denominación responder de manera más efectiva a las necesidades actuales. La "Agenda Somos Rioja" se enfoca en el "Servicio al Inscrito", promoviendo un Consejo Regulador más cercano, ágil y beneficioso para viticultores y bodegas, sin comprometer los estrictos estándares de calidad.
Raquel Pérez Cueva, presidenta del Consejo Regulador de la DOCa Rioja, enfatiza que esta medida coloca a los inscritos en el centro de la estrategia. La flexibilización facilita la actividad, especialmente para pequeños proyectos y emprendedores que buscan desarrollarse profesionalmente dentro de la Denominación, lo que también favorece el relevo generacional en el sector. Es fundamental destacar que, a pesar de esta flexibilización, las exigencias de calidad para las instalaciones de elaboración se mantienen inalteradas, asegurando que los vinos de Rioja continúen ofreciendo los más altos estándares a los consumidores globales.
Además de esta importante flexibilización, el Pleno acordó recomendar al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación la no autorización de nuevas plantaciones de viñedo en la zona de producción de la DOCa Rioja durante el próximo año. Esta decisión se alinea con el "Plan para la Recuperación del Equilibrio" y los avances logrados en años recientes. Este compromiso busca mantener la estabilidad del sector y el valor de la Denominación, promoviendo una sostenibilidad económica a medio y largo plazo.
Los acuerdos alcanzados demuestran el compromiso del Consejo y del sector con una gobernanza basada en el consenso, la previsión y la mejora continua de los servicios. Existe una firme convicción de que una Denominación con el prestigio de Rioja debe evolucionar, al tiempo que preserva los altos estándares de calidad y los valores que han cimentado su reconocimiento internacional.
