Amàre Sancti Petri ha presentado una novedosa estrategia para extender la temporada turística en Chiclana de la Frontera, aprovechando el puente de octubre. Esta propuesta invita a los viajeros a disfrutar de estancias cortas, basándose en tres pilares fundamentales: la idílica playa de La Barrosa, la sofisticada oferta de coctelería de su azotea y la exquisita cocina del restaurante Hayaca. La iniciativa surge en un período del año en que la costa gaditana aún goza de un clima templado, ideal para actividades al aire libre, prolongando así el atractivo de la región más allá del estío.
La presentación de esta campaña tuvo lugar el 28 de septiembre en Cádiz. Su objetivo principal es prolongar la afluencia de visitantes fuera de la tradicional temporada alta. Esta táctica es común en la hostelería costera, especialmente con la llegada de las festividades otoñales y los fines de semana largos. El mensaje promocional se articula en torno a una vivencia que fusiona el encanto marítimo, la oferta culinaria y las opciones de entretenimiento que el complejo ofrece.
Uno de los atractivos principales de este establecimiento es su inmejorable ubicación, a escasos pasos de la playa de La Barrosa, reconocida como una de las más bellas de la provincia. El hotel invita a sus huéspedes a disfrutar de tranquilos paseos por la orilla y a aprovechar los últimos chapuzones de la temporada, prometiendo una atmósfera más serena y relajada en comparación con los bulliciosos meses de julio y agosto.
La oferta se complementa con el Belvue Rooftop Bar, un espacio en la azotea del hotel desde donde se pueden contemplar impresionantes puestas de sol sobre el Atlántico y la playa. Aquí se puede degustar una selecta carta de coctelería, destacando el "Mediterranean Spritz", una creación del renombrado bartender Diego Cabrera. Esta bebida refrescante se elabora con Aperol, un cordial de mandarina, notas cítricas y vino espumoso.
La experiencia gastronómica es cortesía de Hayaca, el restaurante liderado por el chef Mauricio Giovanini, galardonado con una estrella Michelin. El establecimiento describe su propuesta como una fusión de sabores latinoamericanos con productos autóctonos. Un ejemplo de su originalidad son sus panecillos de queso recién horneados, elaborados con harina de mandioca y acompañados de tapenade, tomate seco y rúcula. La intención es que la gastronomía sea un componente esencial de la escapada, no solo un servicio adicional.
Esta iniciativa se enmarca en un contexto donde numerosos hoteles costeros buscan mantener su actividad después de septiembre. Los días festivos de otoño son una oportunidad para atraer a turistas nacionales en busca de escapadas breves, que suelen optar por viajes en coche o tren y centran su gasto en experiencias culinarias, bebidas y los servicios ofrecidos por el hotel. En el caso específico de Chiclana, la proximidad a la playa y la vibrante oferta hostelera contribuyen significativamente a su atractivo durante los meses de menor afluencia.
Amàre Sancti Petri es parte de Fuerte Group, una empresa andaluza con sede en Marbella, fundada en 1957 por José Luque Manzano tras la inauguración del Hotel El Fuerte. El grupo gestiona tanto marcas propias como alianzas con entidades internacionales, incluyendo Fuerte Hoteles, los apartamentos turísticos Olée Holiday Rentals, la marca Amàre Hotels, El Fuerte Marbella y Daia Hotels. La expansión de Amàre Hotels en 2026 incluye, además de Amàre Sancti Petri, la incorporación de Amàre Cancún, marcando su entrada en el Caribe. Fuerte Group también abarca diversas áreas de negocio como mantenimiento, construcción, desarrollo de proyectos, sector agrícola y una Fundación Fuerte dedicada a la acción social. La compañía se compromete a minimizar su impacto ambiental, promover la cultura y la economía local, y garantizar el bienestar de sus empleados.
