La Denominación de Origen Protegida Jerez-Xérès-Sherry ha implementado ajustes significativos en su normativa, lo que ha generado expectativas en el sector vitivinícola. Entre las disposiciones más destacadas, se encuentra la reducción de la graduación alcohólica mínima para los vinos Fino y Pale Cream, pasando del tradicional 15% vol. al 14% vol., una medida que amplía el abanico de productos que pueden ser comercializados bajo esta prestigiosa denominación de origen.
Estas reformas no se limitan solo a la graduación alcohólica, pues el nuevo reglamento también contempla una disminución progresiva del rendimiento máximo de uva por hectárea, que se establecerá en 12.570 kg/ha a partir de la cosecha 2028/29, con el objetivo de elevar la calidad de la materia prima. Además, se han incorporado nuevas unidades geográficas y pagos reconocidos, como Torre de Cera en Jerez de la Frontera, y Encinilla-Grija y Loma de Vejines en Lebrija, enriqueciendo la diversidad geográfica del Marco de Jerez. Otro aspecto relevante es la revisión de la descripción visual del vino Moscatel, que ahora se describe con un color "dorado pálido" en lugar de "castaño", y la adecuación de la definición de vinos generosos de licor a las directrices europeas.
Estas transformaciones normativas en el Marco de Jerez representan un hito en la evolución de la denominación, con la potencialidad de influir profundamente en los procesos de elaboración y en las características organolépticas de los vinos que llegarán a los consumidores. La adaptación a un panorama global cambiante, sin perder la esencia y tradición, es un camino que la industria del vino de Jerez ha emprendido, buscando siempre la excelencia y la sostenibilidad.
