La temporada navideña se engalana con la perfecta unión de un cremoso chocolate caliente y el tradicional roscón, un deleite que trasciende el Día de Reyes para endulzar cualquier momento festivo. A lo largo del tiempo, este clásico postre ha evolucionado desde su forma más sencilla con fruta confitada hasta convertirse en una obra de arte culinaria, con una infinidad de rellenos, coberturas y sabores que cautivan todos los paladares.
La Pastelería El Horno de Babette destaca por su roscón, una joya repostera de la ciudad, valorada por su distintivo sabor a naranja y azahar. Este pan dulce, elaborado con una masa que fermenta lentamente, incorpora mantequilla y cítricos, realzados con agua de azahar Luca de Tena. Su acabado, adornado con finas láminas de naranja confitada y almendras, lo convierte en un placer refinado.
Por su parte, Ikigai Velázquez nos sorprende con una reinterpretación japonesa del roscón, creación del chef Yong Wu Nahira. Este postre festivo, limitado a 100 unidades diarias, se compone de un brioche ligero y aromático, relleno de nata con toffee de miso, una fusión inspirada en el caramelo salado francés. Una experiencia culinaria única que estará disponible bajo pedido y en el menú de postres del restaurante.
Madreamiga, reconocida por la calidad de sus ingredientes y su meticulosa elaboración, presenta su roscón, incluyendo una nueva versión de pistacho. Su masa ligera, aromatizada con azahar y preparada con huevos camperos gallegos y harinas de molino de piedra, se complementa con ralladuras de naranja y limón hechas a mano. Disponible con un exquisito relleno de crema de pistacho y chocolate blanco.
Daniela Leyton, por segundo año consecutivo, es la maestra detrás del roscón de En Bruto. Su creación, simple pero magistralmente ejecutada, cuenta con una masa rica en mantequilla y azúcar aromatizado durante días. Las ralladuras frescas y la fermentación en frío le otorgan una textura inigualable. Se puede disfrutar solo, con nata fresca ecológica o en un formato mini.
Insurgente, en colaboración con el obrador Doble Uve, ha creado un Roscón de Reyes con un toque latino y ligeramente picante. Conservando la masa tradicional, el relleno innova con crema de chocotorta con praliné de avellana, crema diplomática de ají amarillo, ralladura de naranja, feuilletine crujiente y polvo de chocolinas. También disponible en porciones individuales en Insurgente del Mercado de Chamberí.
La receta de Panadarío ha sido perfeccionada a lo largo del tiempo para ofrecer un roscón sabroso y equilibrado. Con más yemas y un reemplazo de las ralladuras de cítricos por su propia masa, resulta en un pan dulce esponjoso sin relleno, disponible en tres tamaños: individual, cuarto de kilo y medio kilo.
La Mallorquina, un referente en la pastelería nacional, mantiene la tradición con su roscón artesanal. Ofrece la versión clásica o rellenos de nata, crema, trufa o mixtos. Decorado con almendras, azúcar y frutas confitadas (cereza, melón y naranja), conserva el auténtico sabor que ha caracterizado a esta centenaria pastelería.
La Duquesita, pastelería de culto y galardonada como la mejor de Madrid, eleva el roscón de Reyes con una masa ligera y esponjosa, preparada diariamente con mantequilla fresca de alta calidad, ralladuras de naranja, limón y mandarina, y agua de azahar de Sevilla. Su fermentación de más de 24 horas y su decoración con almendra largueta, azúcar y naranja confitada lo hacen excepcional.
Hofmann presenta una colección de roscones creativos, elaborados con masa madre y fermentaciones lentas. Destaca su clásico de brioche con vainilla, cítricos, ron y azahar, relleno de mazapán y cubierto con almendra y azúcar. Para los amantes del chocolate, ofrece un roscón de brioche con habas de cacao, baño de chocolate negro y ganache vegana. Completan la oferta versiones de almendra y vainilla, y rellenas de nata o crema.
Finalmente, Levaduramadre se inspira este año en la tarta de zanahoria para su “roscón real 2025”. Este innovador roscón, con un sutil aroma a azahar, incorpora el carácter especiado del bizcocho de zanahoria, una crema frosting de queso y nata ligera. Se corona con chocolate blanco crujiente, mazapán artesanal navideño, nueces y destellos de chocolate dorado. Disponible bajo encargo con 48 horas de antelación a partir del 15 de diciembre.
