Mientras las temperaturas continúan ascendiendo, la revista TAPAS nos invita a explorar los rincones más vibrantes del litoral catalán, la Costa Brava. Esta región se consolida como un enclave donde la naturaleza y la cultura se fusionan, ofreciendo paisajes de calas cristalinas, pueblos que parecen sacados de un cuadro, y una atmósfera que propicia largas sobremesas bajo el sol. Es un lugar único que atrae a pescadores, chefs galardonados, artistas y veraneantes, quienes encuentran en sus pocos kilómetros una diversidad inigualable. Aunque la Costa Brava no necesita reinventarse para mantener su atractivo, cada verano trae consigo novedades y aperturas que acaparan la atención. Para este año, se presentan opciones que van desde alojamientos de lujo hasta propuestas culinarias que prometen ser el centro de todas las conversaciones.
En esta guía de viaje, se destacan opciones como Finca Victoria, un hotel de cinco estrellas en Begur, conocido por su pasado como hogar de artistas y su exquisita propuesta marina a cargo del chef Jordi Vilà en AlKostat del Mar. También en Begur, La Bionda ofrece un ambiente hogareño con desayunos que son una verdadera celebración del producto local. Cerca de Tossa de Mar, Cala Pola emerge como un resort renovado, ideal para estancias prolongadas gracias a sus bungalows y restaurantes frente al mar. Cadaqués, con su estilo inconfundible, nos presenta Casa Nereta, un hotel boutique que recupera la esencia pausada del pueblo blanco y su Café Nereta, un punto de encuentro para desayunos sin prisa y cenas con chefs invitados.
Más allá de los alojamientos, la Costa Brava brilla por su oferta gastronómica. The Pink Elephant, en S'Agaró, es un hotel boutique con una fachada icónica y un restaurante que ofrece delicias del mar. En Begur, Clara se establece como un referente de cocina mediterránea para compartir, ideal para disfrutar de una comida desenfadada. Lugares como La Pelosa, reconocido chiringuito en una cala cercana a Cala Montjoi, continúan la tradición de los arroces y fideuás elaborados con sabiduría local. Pizzabar, a pesar de su nombre, redefine el concepto de pizzería con un bar gastronómico perfecto para compartir. Sa Marinada, en el Club Náutico de Sant Feliu de Guíxols, defiende la cocina de proximidad con pescados frescos. Finalmente, Tragamar en Calella de Palafrugell, se presenta como una taberna de mar que encapsula la esencia del verano mediterráneo, mientras que Oli Bar en Cadaqués ofrece cócteles innovadores y vinos singulares. Casa Dionís invita a una experiencia culinaria sin pretensiones, destacando el producto mediterráneo a la brasa, y BarMorena se consolida como un punto de encuentro con tapas y platillos creativos. Para cerrar, Mas Sorrer ofrece una experiencia completa con VICIO HOT SPOT y eventos como Concept Barre, garantizando un verano lleno de energía y sabor.
La Costa Brava se revela como un escenario vibrante, donde cada experiencia culinaria y cada estancia en sus hoteles narran una historia de pasión por la tradición, innovación y el respeto por el entorno. Es un lugar que inspira a la exploración, a saborear la vida con cada bocado y a conectar con la belleza del Mediterráneo, invitando a todos a descubrir la riqueza cultural y gastronómica que la hace única y memorable.
