La reciente 32ª edición del prestigioso Certamen de Calidad de los Vinos DOP Jumilla culminó con éxito, honrando a doce excepcionales caldos con la codiciada medalla de oro. Este evento anual no solo celebra la excelencia enológica de la región, sino que también se ha convertido en un foro crucial para abordar desafíos significativos que enfrenta el sector, especialmente la protección del paisaje y el medio ambiente que definen a esta Denominación de Origen Protegida. La gala reunió a figuras prominentes de la industria vitivinícola, autoridades y amantes del vino, consolidando el compromiso de la región con la calidad y la sostenibilidad.
El 18 de junio de 2026, los Salones Pío XII de Santa Ana del Monte fueron el escenario donde aproximadamente 270 asistentes fueron testigos de la proclamación de los ganadores. La periodista Lourdes Gómez Navarro condujo la ceremonia con maestría, destacando el arduo trabajo y la pasión de los productores de vino de Jumilla. Un panel de expertos, compuesto por sumilleres, enólogos, formadores y comunicadores, evaluó meticulosamente las muestras, otorgando medallas de oro a aquellos vinos que superaron los 90 puntos. Además, se concedieron menciones especiales al Mejor Vino Monastrell y al Mejor Vino Ecológico, resaltando la singularidad y el compromiso de la DOP Jumilla con estas categorías.
Entre los laureados, Bodegas Luzón emergió como la gran protagonista de la noche, acumulando cuatro galardones. Su vino Luzón Colección Monastrell ecológico fue aclamado como el mejor tinto sin madera, además de recibir las menciones especiales al mejor vino ecológico y al mejor vino Monastrell. Otras bodegas destacadas incluyeron Bodegas San Dionisio, Bodegas Bleda y Bodegas Alceño, cada una con dos premios, mientras que Bodegas Salzillo, Bodegas Delampa, Bodegas Carchelo y Bodegas BSI también fueron reconocidas por su excelencia.
La gala contó con la presencia de importantes representantes de las administraciones de la Región de Murcia y Castilla-La Mancha, así como del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación del Gobierno de España. Marta Garrido, subdirectora general de Control de Calidad Alimentaria y Laboratorios Agroalimentarios, enfatizó el apoyo del ministerio a la DOP Jumilla. También asistieron Joaquín Buendía Gómez, consejero de Agua, Agricultura, Ganadería y Pesca de la Región de Murcia, junto a Fulgencio Pérez Hernández y Andrés Martínez Bastida. Por parte de Castilla-La Mancha, Julián Martínez Lizán, consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, y Elena Escobar, directora general de Producción Agroalimentaria y Cooperativas, estuvieron presentes. Los alcaldes de los municipios que conforman la DOP Jumilla, incluyendo la anfitriona Jumilla, también participaron activamente, demostrando la unidad y el apoyo institucional al sector.
Un momento significativo de la noche fue el discurso de Silvano García, presidente del Consejo Regulador de la DOP Jumilla, quien hizo un repaso de sus siete años de gestión. Sin embargo, el mensaje más contundente de la gala fue la clara oposición del sector vitivinícola a la construcción de un macrovertedero en Fuente-Álamo y a otras amenazas medioambientales, como la planta de biogás en Tobarra, las macrogranjas y la transformación del paisaje por cultivos no autóctonos o macroplantas solares. Estas preocupaciones subrayan la importancia de proteger el entorno natural que es fundamental para la identidad y la calidad de los vinos de Jumilla.
Los vinos premiados reflejan la diversidad y la alta calidad de la producción de Jumilla, abarcando desde blancos y rosados hasta tintos jóvenes y con crianza, así como vinos dulces. La Mención Especial al Mejor Vino Monastrell y al Mejor Vino Ecológico resalta el enfoque en la uva autóctona y en prácticas agrícolas sostenibles. Una vez más, el Lacrima Christi de Bodegas BSI fue el vino más puntuado del certamen, y Luzón Colección Monastrell ecológico 2025 de Bodegas Luzón brilló como el protagonista indiscutible entre los vinos tranquilos.
El Certamen de Calidad de Vinos DOP Jumilla, con 32 ediciones a sus espaldas, es uno de los más antiguos y respetados de España. Su objetivo principal es realzar la calidad de los vinos embotellados de la DOP Jumilla, una región con una tradición vitivinícola que se remonta al año 3.000 a.C. La denominación se extiende por más de 20.000 hectáreas de viñedo, mayoritariamente de secano y en vaso, cultivadas sobre suelos calizos. La variedad Monastrell domina el paisaje, especialmente en las viñas viejas, muchas de las cuales son de pie franco. Las condiciones climáticas, con bajas precipitaciones y más de 3.000 horas de sol anuales, favorecen el cultivo ecológico, una práctica predominante en la región. Este certamen no solo premia la excelencia, sino que también promueve la singularidad de la Monastrell y el compromiso con la viticultura ecológica, reflejando las demandas actuales del mercado y la visión de futuro de la DOP Jumilla.
